martes, 11 de noviembre de 2014

En apoyo a mi padre en su entrada a la política

Por Claudio A. Caamaño Vélez

Sé que ha muchos le sorprende el ingreso de mi padre al escenario político dominicano. A mí también me sorprendió cuando me dijo que había tomado esa decisión. Al principio me opuse pero más luego entendí.
Mi padre no entró al Partido Revolucionario Moderno (PRM) para apoyar un determinado candidato, ni para a sus casi 77 años buscar riquezas que no necesita a costa de su muy probada moral.  Él está viendo como el sacrificio de sus compañeros y de sí mismo se pierde ante el avance de un sistema de gobierno que cada día nos aleja más de las cosas por las que nuestro pueblo tanto ha luchado: la libertad, la democracia, la igualdad social, el respeto a las leyes, la felicidad.
El Partido de la Liberación Dominicana (PLD) se ha convertido en una verdadera tiranía, que tiene dominado todos los poderes del Estado, incluyendo la justicia, desde donde garantizan su impunidad. Han hundido a nuestro país en el endeudamiento, simulando un desarrollo que solo existe en sus propios bolsillos, pero que empobrece a nuestro pueblo. Ese partido ha perfeccionado como nunca antes en nuestra historia el enriquecimiento ilícito de los funcionarios públicos.
Entendí la decisión de mi padre luego que me dijera: “mi hijo, mientras el PLD esté en el poder en nuestro país no habrá democracia, tenemos que sacarlos de ahí, y el PRM es la única opción inmediata para eso; luego iniciaremos a construir un país diferente, pero eso toma tiempo y yo no tengo mucho, lo que vaya a hacer tengo que hacerlo ahora”. No había más que discutir.
Así mismo me dijo: “uno es tan responsable de lo que hace como de lo que no hace. Esto en el sentido de que muchos se quedan de brazos cruzados ante lo que están haciendo con nuestro país. No basta con ser honesto si a la vez permitimos que un grupo de perversos nos sometan a su voluntad.
Me pidió que ingresara junto a él, le expliqué que hace más de dos años milito en otra organización política de la cual me siento muy orgulloso y con la cual estoy muy comprometido (Alianza País), pero que si no fuera así entraría junto a él. De todos modos le ofrecí todo mi apoyo y asistí a su juramentación. Estamos en la misma lucha pero en distintas trincheras.
Considero que este paso que mi padre recién a dado, el cual es un paso amargo para los hombres honestos, debe ser imitado por todos aquellos que les duele ver lo que está pasando en este país. Desde la indiferencia no se logran cambios, solo se ensalza el ánimo de los malvados.

miércoles, 22 de octubre de 2014

EL HIJO DE CLAUDIO

          Por JUAN T H
Dicen que “en tiempos de guerra los padres entierran a los hijos, y, que en tiempos de paz, los hijos entierran a los padres”. Pero ocurre que en la República Dominicana, como si estuviéramos en una guerra no declarada, los padres están enterrando a sus hijos.

Claudio Caamaño, figura legendaria por sus luchas revolucionarias al lado de su pariente y amigo, el coronel ex presidente Constitucional de la República, Francisco Alberto Caamaño Deñó, asesinado y luego descuartizado y quemado por los esbirros de Joaquín Balaguer y los Estados Unidos en el año 1973, perdió un hijo de manera trágica. Como nadie quiere verlo: Bañado en su sangre, muerto, en  un ataúd rodeado de coronas de flores mientras el dolor le desgarra el alma. Y luego llevarlo al cementerio para el último y definitivo adiós.

Nada es más absurdo que la muerte inesperada y temprana de un hijo. ¡Nada! ¡Es tanto el amor que depositamos en ellos que su muerte también nos mata! ¡Morimos con ellos!

Claudio Francisco Caamaño Vélez, de 26 años,amante de la paz y la justicia como buen hijo de su padre y de su madre, recibió un balazo en la cabeza mientras celebraba junto a unos amigos las fiestas patronalesde Pizarrete, Baní. Dos sicarios en una motocicleta llegaron y sencillamente dispararon, sin ningún respeto ni amor por la vida.

Todo el pueblo de Pizarrete sabe los nombres de los asesinos. Pero a casi tres años del hecho de sangre, la justicia no ha castigado ejemplarmente a los culpables. La audiencia se aplaza una y otra vez. 27 veces para ser exacto. Como una burla.

Cada visita al tribunal, con la esperanza inútil de encontrar justicia, es una estocada vieja en el corazón que se abre y sangra profusamente dejando que el dolor salga  como el primer día cuando sus familiares recibieron la infausta noticia: ¡Mataron a Claudio Francisco! Oh, no quiero imaginar el rostro incrédulo y contraído de Claudio, el de su esposa Fabiola Vélez y su hermano Claudio Antonio. Me pongo en su lugar y no puedo dejar de llorar. No sé qué sería de mí sí me llamaran para decirme que unos desalmados hijos de putas mataron vil y cobardemente a cualquiera de mis hijos. La verdad, no lo sé, Claudio, no lo sé. Tal vez haría justicia con mis propias manos, dada la incapacidad de la Policía, fiscales y jueces para aplicar la ley. (“Ojo por ojo, diente por diente”)

Lo sucedido a Claudio Francisco Caamaño Vélez le ha sucedido a muchos. En casi todos los casos no hay justicia. Por ahí anda Francina Hungría, la joven ingeniera que unos desalmados le dispararon en la cabeza dejándola casi muerta. Hoy no puede ver la luz del sol ni el brillo de la luna y las estrellas, ni contemplar las olas del mar, ni los árboles en otoño. Como Claudio Francisco y Francina muchos otros. Sandra Acta no ha sido la misma desde aquel fatídico día en que se enteró de que su hijo Jonathan Enrique Pou Acta fue arrollado y abandonado muerto por un vehículo en la 27 de febrero. La justicia no hizo nada. Ella con su dolor de madre fue a todas partes, investigó, suplicó, lloró mil veces. Y nadie le hizo caso. Seis años después, gracias a su abnegación, el culpable terminó en la cárcel. Pero no pagó su crimen.

Hablo de  gente conocida, con influencia en los medios. ¿Qué será de los hijos de nadie? A esos los matan todos los días. Los cementerios están poblados de hijos de nadie. Las cárceles están saturadas de hijos de nadie. El crimen perpetrado contra el hijo de Claudio no es un hecho aislado ni casual. Sucede todos los días en cualquier lugar. Se puede llamar Claudio, Pedro, Jonathan, José, Juan, María, josefina, Judith, Sandra o Manuel. La muerte asecha. Los padres tenemos miedo por nuestros hijos.


La inseguridad ciudadana y la falta de justicia van de la mano. Los políticos hacen política con la seguridad de la ciudadanía, hacen política con la muerte ajena. No es casual que a pesar de la promesa del propio presidente de la República, Danilo Medina, no hay justicia por la muerte de Claudio Francisco Caamaño Vélez. Un abrazo solidario para Claudio, Fabiola, Claudio Antonio y demás parientes. Me uno con dolor a su dolor. Y grito: ¡justicia para Claudio Francisco, coño!

Justicia por el asesinato de Claudio Francisco Caamaño Vélez

                                                  El Carretón, Bani. 20 de octubre de 2014.


El 11 de marzo del 2012, fue asesinado por la espalda nuestro hijo Claudio Francisco Caamaño Vélez, mientras en compañía de muchas personas celebraban el carnaval de Pizarrete, Bani en un colmadón. De sus presuntos asesinos el primero que llegó fue el sargento Luis Martínez Arias, P.N. manejando su carro, después en la cola de un motor llegó su hermano Julio Martínez Arias, en el motor quedó José Ramón Puello con el encendido y acelerando. Julio fue donde Luis e inmediatamente se acercó por detrás a Claudio Francisco y sin mediar palabras le disparó en la cabeza. Los amigos de nuestro hijo agredieron al asesino con botellas y sillas, el del motor deja a Julio y sale huyendo, este dispara de nuevo y se le tranca la pistola, su hermano Luis pistola en mano y disparando lo rescata y salen huyendo hacia su carro a unos 40 metros, hieren a otras cuatro personas: Farides Medina Herreras en la cabeza con entrada y salida y tres personas más, con heridas de bala menos graves, nadie se atrevió a poner una querella o ir a los tribunales por miedo a estos sicarios y las amenazas de su pandilla formada por policías, militares y civiles.
  Hemos tenido que comunicarnos por escrito, y conservamos copias recibidas, con el Ministerio de las Fuerzas Armadas, la Jefatura del Ejército, La Armada y La Policía Nacional y poner tres querellas judiciales contra miembros de esas instituciones armadas para proteger a los testigos y a nuestra familia de amenazas de muerte e interferencia en los juicios. Nos comunicamos también con el Procurador General de la República y el Fiscal Titular de la Provincia Peravia Lic. Constantino Beltré Sánchez, para solicitar mayores medidas de seguridad en los juicios a los  asesinos de nuestro hijo, por la agresividad de los imputados y sus acompañantes.
  La Policía Nacional y el fiscal Miguel Cuevas Paulino no fueron al lugar  de los hechos a investigar, la investigación la hicimos nosotros. Según la declaración de los testigos los tribunales acusaron a Julio Martínez Arias de asesinato y a su hermano sargento Luis Martínez Arias, P.N. y a José Ramón Puello de cómplices de asesinato. Meses después el sargento Luis Martínez Arias, P.N. logró salir bajo fianza y el 27 de febrero de 2013, intentó asesinar en dos ocasiones al testigo de cargo Abraham Martínez, fue hecho preso por intento de homicidio.
  Hace cinco meses fui recibido por el Presidente Danilo Medina Sánchez, y el tema principal que le traté fue el caso de este sargento de la policía que estando preso durante más de dos años acusado de cómplice de asesinato y luego al salir bajo fianza volvió a caer preso por el intento de asesinar en dos ocasiones a uno de los testigos. Que con faltas tan graves seguía siendo miembro de la Policía Nacional sin prestar durante más de dos años ningún servicio. El Presidente Medina Sánchez dispuso inmediatamente una investigación sobre este caso y un tiempo después el Mayor General Adán B. Cáceres Silvestre, E.R.D. me mostró en su oficina del  Palacio Nacional el expediente de la investigación en el cual le mintieron al Presidente de la República, informándole que este sargento Luis Martínez Arias, P.N. no estaba acusado de cómplice en el asesinato de nuestro hijo.
  El día 15 de septiembre de 2014, tenía el apresado sargento Luis Martínez Arias, P.N. dos juicios en el Tribunal Colegiado de la Cámara Penal del Juzgado de Primera Instancia del Distrito Judicial de Peravia, integrado por: las magistradas Orquis S. Celado González, Presidenta, Quenia M. Pol Sanquintín y María del S. Cordero Segura;  uno como cómplice en el asesinato de nuestro hijo y el otro por intento de asesinato de un testigo de cargo. El juicio como cómplice de asesinato de nuestro hijo, tuvo rápidamente el reenvió número 27, en más de dos años en el mismo tribunal, por la parte de los imputados para el 30 de octubre (45 días). El juicio de intento de asesinato a un testigo se pospuso por falta de un testigo de 12 del medio día a las 2 de la tarde (2 horas) y luego se reenvió para el jueves 18 de septiembre (3 días). En este juicio el sargento Luis Martínez Arias, P.N. fue puesto rápidamente en libertad.
  Nuestra familia desde el asesinato de Claudio Francisco hace 2 años y 8 meses, hemos sufrido terriblemente. Aún desconocemos porque fue cobardemente ejecutado por estos sicarios,  que ahora conocemos que también han asesinado a otros y es la primera vez que enfrentan juicio por sus crímenes. Hemos esperado durante años que en el juicio de fondo se conozca la verdad sobre este asesinato.  Pero han ocurrido tantas incidencias a favor de los imputados en estos juicios durante casi tres años, que hemos llegado a creer sin duda alguna que fuertes influencias políticas, judiciales y policiales protegen a los que están acusados formalmente del asesinato de nuestro hijo.
 ¡Sólo buscamos y queremos justicia!



Claudio Caamaño Grullón

  

lunes, 6 de octubre de 2014

El león abatido


Va gruñendo impaciente el león,
inspirado en el grito seguido
que de nuevo le llama ladrón.
¡Ha encontrado por fin su apellido!

Él ha sido señor de la selva
que procura reinar un milenio,
mas el grito sugiere no vuelva
a intentar otra vez con su ingenio.

De las lomas un eco vacío
se confunde con miles tormentas
mientras alguien repite "¡lo mío!",
mientras nadie repasa las cuentas.

¿Dije "nadie"? ¿No sé lo que dije?
Es preciso aclarar mi canción.
Ya despierta mi pueblo, que elige
nuevos aires y nuevo timón.

Brota un verso del fondo del alma;
va creciendo valiente el tesón.
El cantor ha escalado una palma;
se estremece en su furia el león.

Cristino Alberto Gómez
1° de octubre de 2014

viernes, 19 de septiembre de 2014

Mi amigo, el magistrado Ciprian

Por Claudio A. Caamaño Vélez

Tan pronto conocí al magistrado Rafael Ciprian identifiqué en él un ser humano noble. El primer día que estreché su mano no conocía aún su honrosa trayectoria, pero la sola energía que emana de él me permitió identificar su naturaleza.
Como amigo siempre me ha dado valiosos consejos de vida. Como juez, cuando he tenido la razón me la ha dado, cuando no la he tenido me la ha negado. Puedo dar testimonio que es un hombre honesto y un juzgador pulcro.
Al enterarme de la noticia de su arbitrario traslado me indigné profundamente, pero debo confesar que no me sorprendió la noticia: este sistema no soporta a los hombres honestos.
Los fallos más honorables de los últimos tiempos han provenido de la sala que integra el magistrado Rafael Ciprian. Quien junto al magistrado Federico Fernández (presidente) y la bella magistrada Mildred Hernández, desde la Segunda Sala del Tribunal Superior Administrativo, han tenido la gallardía de poner un freno al uso abusivo del poder.
 Estos magistrados, tal vez por primera vez, llevaron a la práctica el ideal del Estado de Derecho en el que supuestamente vivimos. Son dignos intérpretes de la Constitución y las leyes. Nos dieron la esperanza de que podemos tener un país en el que gobiernen las leyes, y no los hombres.
El magistrado Ciprian ha sido objeto de un ostracismo, ese que desde los tiempos de la Atenas de Temístocles se les aplica a los hombres que son superiores a aquellos que detentan el poder. Los hombres pobres de espíritu no soportan ver la nobleza de los demás, y los castigan por ser lo que ellos nunca serán.
Este sistema corrupto y perverso es intolerable con los que pretenden proteger los derechos de la mayoría. En este sentido, es entendible lo que le han hecho a mi admirado amigo, pero no hay duda de que también es intolerable quedarnos cayados.
Algún día, espero que pronto, nuestro país pondrá el poder en manos de hombres buenos. Hasta tanto nos toca resistir con dignidad las agresiones de los perversos.


C.C

lunes, 18 de agosto de 2014

Fuimos a protestar por los abusos de Israel, y abusaron de nosotros, pero no desistiremos

Por Claudio A. Caamaño Vélez

Mantenernos callados ante los abusos que comete Israel contra el pueblo Palestino es una forma de complicidad con ese genocidio que ya ha costado la vida a miles de niños, mujeres y hombres, asesinados de manera cobarde e indiscriminada. Crimen que aun continua, y todos los días suma más víctimas a esa larga lista.
Israel habla de “terrorismo”, cuando ellos son los principales terroristas. Lanzan misiles contra ciudades y atacan escuelas con tanques de guerra. Ese comportamiento debe ponernos en alerta. El hecho de que un país se sienta con la impunidad de hacer ese tipo de cosas, apoyado siempre por los Estados Unidos, es un mal presagio para la humanidad.
Este jueves un grupo de personas fuimos a la Embajada de Israel, a mostrar nuestra solidaridad con la resistencia Palestina y el repudio a la violencia, y nos tocó vivir una muestra del abuso israelí. Tropas especiales de la Policía Nacional (SWAT), armadas de ametralladoras fueron apostadas frente a manifestantes por completo indefensos y en total postura pacifica. También pusieron un cerrado cordón policial frente a nosotros para que los vehículos que transitan por esa avenida no pudieran ver los carteles con fotos de la masacre, violándonos así nuestro derecho a la libre expresión.
Enviar tropas de ese tipo, entrenadas para matar, es un abuso de poder, es una irresponsabilidad de parte de la Jefatura de la Policía. No es de extrañar tratándose de un Estado Genocida como lo es Israel, pero que la Policía Nacional se preste para poner en amenaza al pueblo al que está llamada a defender, eso sí es preocupante.
Esto es una muestra del servilismo a los Estados Unidos por parte de nuestras autoridades. Por un lado el gobierno caya ante los abusos de Israel, y por el otro dispone de las tropas mejores armadas para intimidar a manifestantes que piden paz. Si eso no es mostrar apoyo a Israel, entonces no se que lo será.

El próximo jueves a las 5:00pm volveremos frente a la Embajada de Israel, a decirles en la cara lo que son: unos genocidas abusadores. Si alguien entiende que poco hacemos con ir a pedir paz, menos hacen los que se quedan de brazos cruzados. 

viernes, 20 de junio de 2014

El INACIF: una institución al margen de la ley

Por Claudio A. Caamaño Vélez (@ClaudioCaamano)

El Instituto Nacional de Ciencias Forenses es un claro ejemplo de cómo la autoridad pública es la principal promotora del irrespeto y violación a las leyes. Lo que debería ser un órgano técnico independiente, como establece la ley, no es sino un órgano atado por completo al poder político.
INACIF es, según su propia ley, la única facultada para expedir los informes y peritajes requeridos por el Sistema de Administración de Justicia de la República Dominicana; con la misión principal de brindar los auxilios científicos y técnicos a los órganos de investigación y a los tribunales.
La Ley No. 454-08, vigente desde el 2008, es la ley orgánica del INACIF. Establece en su artículo primero que este es un organismo independiente, sin embargo funciona abiertamente como una dependencia de la Procuraduría General. Esto se puede notar a simple vista en la fachada del edificio que acoge dicho organismo, donde reza: “Instituto Nacional de Ciencias Forenses, Procuraduría General de la República”. La misma ley establece que los miembros del INACIF deben ser nombrados por concurso, mas la realidad es que son designados a dedo por el Procurador General de la República.
Para muestra un botón: el actual director del INACIF, que la ley ordena de manera obligatoria sea egresado de una de las aéreas de ciencias naturales, con un mínimo de diez años de experiencia forense o criminalística, es un ingeniero industrial, y su experiencia laboral es en zonas francas. Esto en adición a que no fue nombrado con el procedimiento que manda la ley.
El artículo 6 de la referida ley pone la gestión de este organismo a cargo del Consejo Directivo del INACIF, el cual está integrado por el Procurador General de la República, el Presidente de la Suprema Corte de Justicia, el Ministro de Salud Pública, el Director de la Oficina Nacional de la Defensa Pública, el Presidente de la DNCD, el Jefe de la Policía Nacional, y el Director del INACIF (con voz pero sin voto). ¿Cuál es la verdad? Este consejo nunca se ha reunido válidamente.
Esto es algo muy delicado. Estas irregularidades hacen que los actos emanados del INACIF, lo cuales constituyen piezas fundamentales en los procesos penales, puedan ser declarados nulos, en virtud de que “son nulos de pleno derecho todos los actos hechos contrarios a la ley”, así como de las disposiciones referentes a la legalidad de la prueba establecidas en el Código Procesal Penal.
Esta situación dista mucho de la aparente postura del gobierno de perseguir la delincuencia y la criminalidad.
En este sentido, y procurando que sea corregido este garrafal vicio jurídico, hemos interpuesto, junto a Nathaly Ramírez Díaz, una acción de Amparo de Cumplimiento, que será conocida el jueves 26 de junio a las 9 de la mañana, por la Primera Sala del Tribunal Superior Administrativo.

Solo esperamos una cosa: que el poder político no se imponga  sobre el derecho y la justicia. Tal vez es mucho pedir, pero no perdemos la esperanza.